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Cargando…Lo primero que ganas aquí es control sobre tu propio ritmo. En lugar de recibir una casa ya terminada y decidida por alguien más, compras el terreno y eliges cuándo y cómo construir. Ese margen de libertad es el eje de toda la propuesta: un lote residencial desde 700 m² dentro de una comunidad cerrada de baja densidad, con la urbanización ya resuelta para que empieces a proyectar sin sorpresas de infraestructura.
La baja densidad no es un tecnicismo, es lo que vas a sentir todos los días. Más de la mitad de la superficie total del desarrollo se destina a áreas verdes y conservación, lo que se traduce en más distancia entre lotes, menos construcción a la vista y un entorno más silencioso. Dentro de ese esquema se integra una reserva forestal de cuatro hectáreas, con senderos ecológicos y torres de avistamiento de aves, de modo que la selva nativa forma parte de tu rutina y no de un paisaje que solo ves de lejos.
Cuando llega el momento de edificar, tienes dos caminos. Puedes diseñar tu residencia desde cero o elegir entre nueve modelos de casa creados para el proyecto, con superficies de construcción de 206 a 370 m², en versiones de una y dos plantas y de dos a cuatro recámaras. Entre los de una planta están opciones como Akua, con 206.40 m² y dos recámaras; Much, con 240.98 m² y tres recámaras; o Aura, con 252.07 m² y dos recámaras. Si buscas más espacio, los de dos plantas incluyen Terra, con 359.75 m² y tres recámaras con estudio; Solare, con 361.64 m² y cuatro recámaras con estudio; y Mare, con 369.85 m² y tres recámaras con estudio. El desarrollador acompaña todo el proceso con un servicio de diseño y construcción, y también hay residencias listas para habitar si prefieres mudarte desde el primer día sin pasar por la etapa de obra.
La calidad de lo que no se ve es lo que sostiene el valor de lo que sí construyes. La urbanización se entrega con vialidades de concreto hidráulico, instalaciones subterráneas de energía eléctrica, telefonía y fibra óptica, e iluminación arquitectónica en calles, andadores y áreas comunes. El desarrollo tiene conexión directa a una subestación eléctrica, lo que respalda la estabilidad y continuidad del suministro, un detalle que pesa cuando piensas vivir o rentar a largo plazo.
La tranquilidad de la familia se apoya en un sistema de seguridad pensado como eje central, no como accesorio. El acceso está controlado mediante tecnología que distingue entre residentes, invitados y personal de servicio, con casetas y vigilancia las 24 horas durante todo el año. Es el tipo de infraestructura que te permite dejar a los niños moverse por la comunidad y salir sin la sensación de estar dejando la casa expuesta.
En conjunto, lo que compras no es solo un pedazo de tierra: es una base urbanizada, con reglas claras de comunidad y un entorno natural protegido, sobre la que puedes crecer con el proyecto a lo largo del tiempo. Esa combinación de espacio, privacidad y servicios ya resueltos es lo que distingue a la propuesta para quien valora construir sin renunciar a la comodidad de una comunidad consolidada.
La gran ventaja de esta ubicación es que te deja entre naturaleza y mar sin alejarte de la ciudad. Estás a 20 minutos de Playa del Carmen y a 25 minutos de Tulum, los dos polos urbanos y turísticos del corredor, lo que te da acceso rápido a hospitales, escuelas, comercios y vida cultural sin vivir dentro del bullicio. Ese equilibrio es difícil de encontrar: cerca de todo, pero rodeado de selva.
La playa está prácticamente a la vuelta. Las arenas de Xpu-Há quedan a 800 metros, una de las calas más apreciadas de la zona, y muy cerca se encuentran la Bahía de Akumal, Yalkú, Tankah y Xcacel-Xcacelito, algunas de las playas y ensenadas más queridas de la región. Esa proximidad cambia el sentido de un día cualquiera: nadar o pasar la tarde frente al Caribe deja de ser un plan de fin de semana para volverse parte de tu semana.
A cinco minutos tienes la Marina de Puerto Aventuras, un punto de servicios, restaurantes y actividad náutica que amplía tus opciones sin que tengas que planear un viaje. El entorno inmediato también incluye campos de golf, así que la recreación queda a pocos minutos del hogar. Para moverte por el corredor sin depender por completo del coche, la comunidad ofrece un servicio de shuttle con salidas programadas en el recorrido Amares–Akumal–Puerto Aventuras, de manera que llegar a la playa, a la marina o a los puntos de servicio cercanos resulta sencillo.
Para quienes llegan de fuera o reciben visitas con frecuencia, la conexión aérea es cómoda: el Aeropuerto Internacional de Cancún queda a poco más de una hora de trayecto, lo que mantiene el desarrollo dentro del alcance de un viaje internacional sin escalas largas por carretera. Es la clase de distancia que hace viable tanto vivir aquí todo el año como usar la propiedad como refugio de temporada.
El entorno también resuelve lo cotidiano. Un supermercado queda a unos 20 minutos y hay servicios de salud a unos 15 minutos, tiempos razonables para una zona que combina el ambiente de comunidad con la infraestructura ya establecida a lo largo del corredor. No estás en un punto aislado en construcción: estás en una franja del Caribe mexicano donde los servicios ya existen y siguen creciendo.
Vale la pena tener presente que la propiedad se encuentra dentro de la franja costera restringida que define la ley mexicana. Para el comprador extranjero, eso significa adquirir a través de un fideicomiso bancario o de una sociedad mexicana, mecanismos legales y habituales en toda la Riviera Maya. Es un paso más en el proceso, no un obstáculo, y conviene contemplarlo desde el inicio. En términos de posición, pocas ubicaciones del corredor reúnen playa a 800 metros, marina a cinco minutos y dos ciudades a menos de media hora en un mismo punto.
Aquí la vida diaria se organiza alrededor del bienestar y el movimiento, no solo del descanso. Más de 16 hectáreas de amenidades están distribuidas por tipo de experiencia, de modo que puedes empezar la mañana entrenando, pasar la tarde en un cenote y cerrar el día en una cena con vecinos sin salir de la comunidad. Esa variedad es la que convierte a un desarrollo en un lugar donde de verdad se hace vida.
El bienestar tiene su propio centro de gravedad. El Wellness Center está integrado a la naturaleza con cinco cenotes —tres habilitados para uso—, decks para yoga, un temazcal y senderos escénicos que invitan a bajar el ritmo. No es un espacio al que vas una vez: es un entorno pensado para que meditar, nadar en agua dulce o simplemente desconectar formen parte de tu rutina, con actividades enfocadas en la salud física, mental y emocional.
Para quien vive el deporte como parte de su identidad, el Centro Deportivo de Alto Rendimiento es una razón de peso. Incluye alberca semiolímpica, pista de atletismo, campo de fútbol 11, canchas de tenis, pádel, pickleball y básquetbol, gimnasio con área de pesas y aeróbicos, un box para HYROX y entrenamiento multifuncional, y vestidores con vapor y sauna. A eso se suma una ciclopista y jogging path de 6 kilómetros, con senderos para mountain bike, skate park y paddle board, de manera que mantenerse activo surge de forma natural en el entorno, sin necesidad de salir a buscarlo.
La convivencia encuentra su centro en una Casa Club con recepción, lounge bar, business center, alberca para adultos, club infantil con alberca propia, salones para eventos, terrazas amplias y jardines. Son espacios diseñados para que la comunidad se forme sola: celebras cumpleaños, trabajas fuera de casa un rato o dejas a los niños en su club mientras te tomas la tarde. La gastronomía también tiene lugar propio, con un Centro Gastronómico de huerta farm-to-table y dos módulos de cocina dirigidos por un chef, con clases semanales que usan ingredientes cultivados por los propios residentes.
Los detalles cierran el círculo: un Pet Park para las mascotas, un auditorio para eventos, un Centro de Interpretación de la Selva Nativa y un Centro de Atención a Residentes con servicio de concierge. La programación de actividades la guían embajadores del deporte, la gastronomía y el bienestar, con eventos como la Carrera Amares de 5k y 7k, que ya va en su segunda edición. Es una comunidad con calendario propio, no solo con instalaciones.
Ser propietario también extiende tu vida más allá de las bardas. La tarjeta Amares Members Rewards da acceso a beneficios en restaurantes, hoteles, clubes de playa, parques temáticos, tours y servicios de salud de la región, y se suma el acceso preferencial con tarifa especial al club de playa de Akumal Bay Resort. Despertar entre selva, cenotes y espacios abiertos, con la posibilidad de correr al amanecer, entrenar o meditar, es el tipo de rutina que cambia la forma de vivir cada día, con la infraestructura de una comunidad consolidada respaldándola.
| Modelo | Tipo | Rec | Baños | m² | Precio | Ref. | Estatus |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 2 recámaras | Casa Akua | 2 | 2 | 206.4 | — | $419,800 USD | Disponible |
| 2 recámaras | Casa Luna | 2 | 2 | 163.69 | — | $412,800 USD | Disponible |
| — | Lote Residencial | 0 | 665.28 | — | $145,000 USD | Disponible |
El precio referencial se calcula con TC Banxico. Precio final depende del tipo de cambio acordado en la negociación.
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